Por Dr. Francisco Valdivieso Arcay

El Coaching Ontológico podríamos decir, que es un paradigma diferente, un contexto distinto de abordar la solución de situaciones problemática, de algo que no se mueve como deseamos, de alguna situación que por no operar como se necesita es preciso detener o a veces de algo que por desconocido no sabemos qué o cómo hacer con él.
Estas diversas situaciones, todas desestabilizadoras en lo organizacional y también en lo personal, requieren posesionarse de un aprendizaje para alcanzar un cambio sustantivo, que en definitiva podrá encauzar un camino más certero hacia el logro de los objetivos. El coach ontológico es justamente quien se encarga de esa peculiar y sustantiva tarea, no es el que le dice a las personas lo que tienen que hacer, no es quien presiona soluciones o maniobras, tampoco aconseja panaceas que remediarán por si solas las situaciones, bajo ningún concepto exhorta ni recomienda acciones desde su particular óptica. Ese no es su carácter, no es su condición actitudinal, en fin esas acciones y maniobras no están en su repertorio. Su función está en explorar, hacer las preguntas claves para desentrañar las situaciones, su compromiso es ofrecer espacios para las interpretaciones generativas, su desempeño es acompañar la producción respetuosa de modelos mentales que permitan desarrollar una nueva mirada a favor del descubrimiento de nuevas acciones y posibilidades; y acompaña ese diseño de acciones con el exploración de opciones que faciliten el acceso a los resultados buscados.
es una disciplina profesional que pudiéramos denominar por lo novedosa, “emergente” que tiene como misión esencial la asistencia a las personas y organizaciones para que puedan conseguir resultados, que tal vez sin la intervención de un Coach, no podrían lograrse por si solas.