9 de diciembre de 2010

La Comunicación Efectiva

Por Dra. Irama López
Irama LopezAntes de comenzar a hablar de comunicación es conveniente determinar lo que significa. Se entiende por comunicación al proceso de ponernos en contacto con otras personas para compartir ideas, conocimientos, emociones y sentimientos. Esto denota que es uno de los procesos más importantes en las relaciones humanas ya que permite conectarnos con nuestros semejantes. Al respecto señala Dewey citado por Salazar (1994): “ …la comunicación que asegura la participación en un entendimiento común es aquella que asegura disposiciones similares tanto emocionales como intelectuales como forma de respuesta a expectativas y requerimientos”. (p. 90).
Ahora bien, la comunicación involucra la existencia de un emisor el cual codifica un mensaje a través de un sistema de símbolos; y la de un receptor que decodifica el mensaje. El proceso luego se repite y se revierten los roles previos. La congruencia o no congruencia entre el emisor y el receptor al interpretar el o los mensajes le confiere exactitud o no a la comunicación.
En las relaciones humanas la comunicación verbal, que es la que se da a través del lenguaje, es la forma de comunicación más utilizada. Es la acción de la persona en la cual usa la palabra con ciertos propósitos. Tiene dos aspectos básicos: Hablar y Escuchar. Este tipo de comunicación se materializa a través de la conversación, la cual es un tipo de discurso organizado en secuencias proposicionales, cuya cohesión superficial se justifica en niveles semánticos y pragmáticos más que en aspectos sintácticos. Se trata de la forma básica de interacción lingüística.
Sin embargo, muchas veces los seres humanos ignoran los ruidos o barreras que pueden interferir en el momento de la comunicación. Entre los ruidos más comunes está el mecánico o físico; son todos aquellos sonidos del ambiente que pueden entorpecer el momento de emitir o escuchar el mensaje, puede ser un carro que pasa, una silla que se rueda, entre otros.
Por otra parte está el ruido semántico. Al respecto Hellriegel y Slocum (2004) señalan “los significados asignados a las palabras conforman la semántica. Sin embargo, las mismas palabras pueden significar cosas diferentes para personas distintas” (p. 294). Esto significa que una palabra utilizada por el emisor con un significado específico puede ser entendida por el receptor con otro significado, ocasionando una barrera en su comprensión e interpretación.
Finalmente está el ruido psicológico, el cual representa las actitudes contrarias que pueda haber entre emisor y receptor que evitarían que el mensaje sea aceptado cabalmente. Al evitar estos ruidos se puede realizar una comunicación realmente efectiva.
Pero ¿Qué es una comunicación efectiva? De acuerdo a Barsallo (2009), la comunicación efectiva “es explorar las condiciones que hacen posible que la comunicación sea provechosa y eficaz” (p.1)
Para establecer estas condiciones hay que comenzar por escuchar. Para construir una buena relación primero se debe saber escuchar. Para ello se pueden emplear los siguientes pasos:
1. Buscar una postura cómoda para escuchar y en donde se pueda mantener buen contacto visual.
2. Utilizar respuestas verbales y no verbales para indicar al otro que lo estas escuchando.
3. Decir pequeñas ideas sobre lo que puede estar sintiendo el otro.
4. Usar preguntas o afirmaciones si algo no ha quedado muy claro.
5. Hacer paráfrasis de los puntos clave de la conversación.
Hay que tener presente que el arte de ser un comunicador efectivo se aprende. Hay algunas recomendaciones que se pueden seguir para lograrlo, por ejemplo hay que tener un profundo respeto por la persona que está oyendo ya que es un ser humano importante que espera que se le respete su punto de vista. Luego sigue el impacto que se consiga al dar la información, se sugiere comenzar con algo sorpresivo. Al tener la atención del oyente hay que tratar de transmitir la idea con claridad para que los demás la comprendan y exponerlas en forma segura y con calma. Después de presentar las ideas se debe escuchar con atención a la persona para identificar y satisfacer sus necesidades. Por último hay que cultivar las relaciones personales, usar la asertividad y la empatía.
De la misma forma, hay claves para la comunicación efectiva, tales como:
  • Mantenerse en contacto siempre. Hay que comunicarse en forma honesta, abierta y clara a través de tantos medios y formatos como sea posible. Como cada persona tiene diferentes estilos de escucha hay que hacerlo por medio de una gran variedad de canales de comunicación para asegurarse que el mensaje llegue.
  • Ser claro y preciso, se debe tomar el tiempo necesario para asegurarse que los mensajes son planteados de forma clara y precisa y en consecuencia sean fácilmente comprendidos.
  • Reunirse cara a cara, esto permite la oportunidad de observar el lenguaje corporal del oyente y repetir el mensaje si este no fue comprendido claramente.
  • Fomentar el feedback, esto permite oír la opinión del oyente, fomentar el diálogo y enterarse de aquellos temas en los que el oyente se está focalizando y, de esta manera, poder ajustar adecuadamente los mensajes claves.
Siguiendo en este orden de ideas se encuentran las técnicas de una comunicación efectiva. Una de ellas es la escucha activa la cual es una de las más importantes y difíciles de todo el proceso comunicacional. Escuchar requiere un esfuerzo superior a que se hace al hablar y también al que se hace al oír sin interpretar lo que se oye ya que existe diferencia entre el oír y escuchar. Oír es percibir vibraciones de sonido, mientras que escuchar es entender, comprender o dar sentido a lo que se oye. Por lo tanto la escucha activa significa escuchar y entender la comunicación desde el punto de vista del que habla.
Otra técnica es mostrar empatía lo que significa que somos capaces de ponernos en el lugar del otro, de comprender sus emociones y entender sus motivos. Asimismo parafrasear al que habla, lo que implica decir con las propias palabras lo que parece que el emisor acaba de decir. Esto es importante en el proceso de escucha ya que ayuda a comprender lo que el otro esta diciendo y permite verificar si realmente se está entendiendo lo que se dice.
De igual manera de deben emitir palabras de refuerzo o cumplidos, esto puede definirse como verbalizaciones que suponen un halago para la otra persona o refuerzan su discurso al transmitir que uno aprueba, está de acuerdo o comprende lo que se acaba de decir. Por último resumir, mediante esta técnica se le informa la otra persona del grado de comprensión o de la necesidad de mayor aclaración.
En conclusión, la comunicación es, ante todo, una actitud de apertura al otro que implica disponibilidad generosa para compartir, es decir, dar y recibir.
Referencia Bibliográfica
Barsallo, C. (2009). La Comunicación Efectiva. [Disponible en monografías.com] (Consulta: 31 de mayo de 2010).
Covey, S. (1997). Los siete hábitos de la gente altamente efectiva. Paidós: Buenos Aires.
Hellriegel D. y Slocum, J (2004). Comportamiento Organizacional. Thomson: México.
Robbins, S. (1998). Fundamentos de Comportamiento Organizacional. Prentice Hall: México.
Salazar, J. (1994). Gerencia de Aula. Venezuela.

No hay comentarios:

Publicar un comentario